Que debe tener un buen sofás cómodo

Densidad

A algunas personas les gusta estar bien apoyados una vez sentados, mientras que a otras les encanta hundirse profundamente en un sofá y sentirse envueltas. Sin embargo, se deben tener en cuenta ciertas características para un confort optimizado.

La densidad es la fuerza del material utilizado, para el asiento y el respaldo de un sofá, que nos hará hundirnos más o menos profundamente en él. En caso de espuma de baja densidad, nos hundimos mucho. Por otro lado, una espuma de alta densidad es más resistente al peso corporal.

Una vez sentado en el sofá, el soporte es diferente dependiendo de la capacidad de carga de la espuma.

 Densidad del asiento del sofá

Dado que el asiento soporta todo el peso del cuerpo, su densidad debe ser superior a la del respaldo. Se recomienda encarecidamente no bajar de 35 kg/m3 de densidad y elegir una espuma HR (High Resilience), para tener una buena resistencia a la recepción y que dure en el tiempo.

Los cojines de asiento pueden estar hechos de un solo bloque de espuma o de un conjunto de espumas de diferentes densidades. Por ejemplo, puede haber una espuma con una densidad de 35 a 40 kg/m3 en la parte inferior del cojín y, en la parte superior, una segunda capa de 3 a 4 cm con una densidad de entre 20 y 28 kg/m3, que proporcionará flexibilidad tanto en términos de comodidad como de aspecto visual (asiento plano o redondeado).

Densidad de espuma para el respaldo del sofá

El peso ejercido sobre la espuma del respaldo es menor: sólo el respaldo descansa. Por lo tanto, se pueden utilizar espumas con una densidad entre 20 y 28 kg/m3. Para el respaldo, el grosor de los edredones o plumas será mayor delante del bloque de espuma principal. La espalda es por lo tanto más cómoda y envolvente.

Te deseamos una buena elección y esperamos verte pronto.